
por Diego Velázquez, Pietro Maria Bardi, Miguel Ángel Asturias · FisicalBook · tapa dura · ISBN 9788427987142

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«La obra pictórica completa de Velázquez» es la monografía de arte con textos de P. M. Bardi y Miguel Ángel Asturias, publicada por FisicalBook en tapa dura.
Este volumen reúne un recorrido por la producción pictórica de Diego Velázquez a través de reproducciones de sus obras, con una introducción de Miguel Ángel Asturias y estudios críticos de P. M. Bardi. Aborda la vida y la trayectoria del pintor español y ofrece una visión de conjunto de su obra en la historia de la pintura.
Pertenece a la colección Clásicos del Arte. La cubierta reproduce una pintura de Velázquez y el volumen consta de 119 páginas en español.
Interesará a amantes del arte y a estudiosos de la historia de la pintura, así como a lectores interesados en la obra de Velázquez.

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, conocido como Diego Velázquez, fue un pintor barroco español considerado uno de los máximos exponentes de la pintura española y maestro de la pintura universal. Pasó sus primeros años en Sevilla, donde desarrolló un estilo naturalista de iluminación tenebrista, por influencia de Caravaggio y sus seguidores. A los 24 años se trasladó a Madrid, donde fue nombrado pintor del rey Felipe IV y cuatro años después fue ascendido a pintor de cámara, el cargo más importante entre los pintores de la corte. A esta labor dedicó el resto de su vida. Su trabajo consistía en pintar retratos del rey y de su familia, así como otros cuadros destinados a decorar las mansiones reales. Su presencia en la corte le permitió estudiar la colección real de pintura que, junto con las enseñanzas de su primer viaje a Italia, donde conoció tanto la pintura antigua como la que se hacía en su tiempo, fueron influencias determinantes para evolucionar a un estilo de gran luminosidad, con pinceladas rápidas y sueltas. En su madurez, a partir de 1631, pintó de esta forma grandes obras como La rendición de Breda. En su última década su estilo se hizo más esquemático y abocetado, alcanzando un dominio extraordinario de la luz. Este período se inauguró con el Retrato del papa Inocencio X, pintado en su segundo viaje a Italia, y a él pertenecen sus dos últimas obras maestras: Las meninas, un retrato colectivo de la familia real, y Las hilanderas, un cuadro mitológico que representa el castigo a la tejedora Aracne por parte de la diosa Minerva.